Los antiguos griegos pensaban que los planetas y las estrellas estaban engarzados en esferas de cristal que sonaban a medida que giraban por los cielos, produciendo lo que los antiguos llamaban “música de las esferas”.
Sin embargo, no es totalmente errónea. Es cierto, no hay esferas de cristal, pero los científicos descubrieron, en la década de 1970, “que el Sol y las estrellas realmente cantan”, dijo el astrónomo Donald Kurtz de la Universidad de Central Lancashire en Preston, Reino Unido.
Ahora, estos tonos espeluznantes se pueden bajar en la Internet (véase al pie de este artículo).
Las estrellas, que en sí mismas son esféricas, pueden producir notas a través de sus vibraciones, como los instrumentos musicales.
No podemos oír directamente esos sonidos, pero “los astrónomos pueden detectarlos por medio de la astrosismología, observado debajo de la superficie de las estrellas, a sus núcleos”, dijo Kurtz.
“Podemos ver dentro del Sol tan claramente como podemos ver un feto en su matriz, utilizando ultrasonidos”.
A principios de este mes, expertos de todo el mundo discutieron sobre astrosismología en una conferencia en la Universidad de Sheffield, Reino Unido.
Las estrellas producen silbidos fantasmales, tamborileos, zumbidos, o ruidos tronantes, dijo Kurtz, aunque sus frecuencias (o velocidades de vibración) deben ser aumentadas artificialmente para que lleguen a estar dentro de un rango audible para los seres humanos.
Durante un discurso en la conferencia, Kurtz demostró como habría sonado Bach si hubiera sido tocado por las estrellas, combinando notas de diferentes estrellas en una melodía proyectada por computadora. También utilizó helio, címbalos (o platillos) y botellas para recrear los sonidos estelares.
“Las estrellas tienen vibraciones naturales que son ondas sonoras, al igual que los instrumentos musicales”, explicó Kurtz.
“En el caso de instrumentos tales como el corno, la causa de las vibraciones es el músico que sopla mientras hace vibrar a sus labios en una frecuencia que iguala las vibraciones naturales del corno. En el caso de la estrella, las vibraciones comienzan por cambios en el pasaje de energía desde el infierno nuclear en el corazón de la estrella en su camino hacia la superficie, y en su escape hacia el espacio”.
A principios del año pasado, los investigadores publicaron un artículo haciendo notar que un terremoto masivo había dejado a una estrella neutrónica vibrando como una campana, haciendo sonar una nota que corresponde a lo que los seres humanos llaman “La” mayor. A principios de este año, los científicos informaron que no eran únicamente las estrellas las que vibraban musicalmente, sino que toda la Vía Láctea también estaba oscilando, como un parche de tambor.
“El conocimiento sobre los sonidos de las estrellas resulta importante para nuestra comprensión sobre la formación del sistema solar y de la Tierra”, dijo Kurtz. Utilizando la astrosismología, “podemos monitorear las regiones peligrosamente activas del lado lejano del Sol”. Estas zonas tormentosas pueden generar, más tarde, estallidos que creen tormentas geomagnéticas en la Tierra, provocando fallos en la energía eléctrica e interferencias radiales”.
( Fragmento de Art. de Carol Skylark)
La viejecita había dejado la carreta llena de cartones Sobre la acera, y se sentó relajadamente a leer una revista de Modas; su cara surcada por numerosas arrugas, estaba luminosa esa tarde, y con el reflejo del sol sobre las vidrieras surgía su oculta belleza, tapada por demasiados años y por el sudor de un agitado día. Al fijar su vista en la Revista, las modelos le sonrían descaradamente desde las coloridas páginas, mostraban adelantos de temporada primavera-verano. En la página 18, el Dr. Roberto Santos, presentaba lo nuevo En Lif-ting y los implantes levanta-glúteos, para damas pasado Los 35. Versache, creía además que el próximo año reinarían los colores ocres, y volvería con furor el cuero, y que el látex daría un nuevo toque de sensualidad en la alta costura. La modelo de la pagina 24, se miraba en el espejo del camerino, lucía un traje dos piezas color caqui, una cartera del mismo tono, que hacía juego con sus ojos tristones; en un movimiento casi involuntario miró la hora , se quitó el exceso de maquillaje en los pómulos, y salió sin despedirse por una puerta lateral. Antes de enfrentar la calle miró a todos lados; y cuando entubo segura de que nadie la observaba, se sentó cansadamente sobre el borde de la vereda, tomó una vieja revista de modas, hojeó sus páginas sin detenerse en alguna en especial; luego, con un gesto de tedio, la tiró sobre la carreta repleta de cartones, se cambió los zapatos taco de aguja; acomodó un poco la carga, y tirando de ella, la empujó calle abajo, hasta confundirse con el agitado tráfico de la Ciudad.
Quizás nuestro error es querer decir grandes verdades; palabras rimbombantes, cósmicas, telúricas. ¿Dónde se esconde la simpleza? quizás intentamos capturarlo todo, poseerlo, domesticarlo. ¿Quién no ha querido tener su Dios particular? es el anhelo de todos inclusos de los que dicen, no creer. Puede ser, que buscamos demasiado; puede ser que el secreto sea, no buscar; quizás la verdad nunca existió, y sea un invento del hombre para no morirse de hastío. Salgo a mi jardín, y no quedan flores; se las llevó el viento, que también lleva semillas. Camino por mi ciudad, y veo al hombre desnudo frente a una estatua vestida de mármol. sigo mi camino, y ya no busco señales; solo contemplo este invierno sin antifaz, dejo venir la lluvia y los olores de las casas, permito que mi mente se empape de soles ocultos, dejo que llore y ría el mundo por primera vez.
Bajó del sur profundo con sus bártulos escasos, y conoció la poca luz de las cosas, bebió agua de los grifos pueblerinos, encontró aún más soledad en sus rincones. ¡Antisocial! ¡Inadaptado! Solo en las calles, o en un sitio baldío, escuchó el murmullo del mundo, y vio que la vida era más vida en los basurales, las palomas comieron de su mano y las hormigas, habitaron en sus zapatos. Al crepuscular el día el beso de la luna lo cobija, y bajo la azul alfombra de la noche, Un ángel mal vestido Vigila su sueño.